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Gestión de Riesgos Operativos: 6 mejores prácticas para un análisis eficaz de la seguridad de los trabajos

Publicado: 2020


Ailson Mendes - Director de Proyectos de DuPont Sustainable Solutions y Éloni Prioste Amaral – Consultora de Negocios de DuPont Sustainable.


La mayoría de las empresas han invertido importantes recursos en sus programas para reducir y prevenir los accidentes laborales. Los sistemas de Gestión de Riesgos Operativos se han implementado con las herramientas administrativas adecuadas y, en general, se han integrado con los sistemas de producción. Los resultados y el rendimiento han mejorado en estas empresas durante los últimos años, pero los accidentes continúan ocurriendo y, a menudo, los graves pueden conducir a discapacidades permanentes. Sin una comprensión de los peligros y una evaluación de los riesgos que enfrentan los empleados durante los trabajos que realizan todos los días, es imposible para una empresa mantenerles seguros.


Según la experiencia de DuPont Sustainable Solutions, existen buenas prácticas al utilizar el análisis de seguridad con herramientas como el Análisis Preliminar de los Riesgos (APR) o el Análisis de Seguridad de los Trabajos (AST). Estas herramientas incluyen un estudio preliminar y detallado de todas las etapas de los trabajos en una ubicación determinada. El objetivo es identificar los peligros potenciales, evaluar los riesgos para las personas, el medio ambiente y los activos y la imagen de la empresa, y definir medidas de control para mitigar los riesgos y prevenir las consecuencias no deseadas. En este documento, presentamos seis mejores prácticas para un APR o AST eficaz y analizamos algunas formas en las que dichas rutinas de análisis pueden ayudar su empresa a lograr niveles de eficiencia más altos y, en consecuencia, prevenir y evitar accidentes laborales o de procesos:


  1. Seleccionar y priorizar los trabajos que serán monitoreados por las rutinas APR o AST;
  2. Nunca considerar solo información; siempre realizar comprobaciones in situ;
  3. Buscar el apoyo de aquellos que están realmente involucrados con los trabajos;
  4. Identificar medidas de control preventivas y de mitigación;
  5. Comunicar los puntos clave a todos los empleados involucrados en los trabajos;
  6. Revisar periódicamente las rutinas APR o AST.