< Volver a todos los artículos

Cómo reanudar las operaciones después de la COVID-19

Publicado: 2020


La pandemia de la COVID-19 ha paralizado la economía global. Ahora que el mundo ha comenzado a pasar de la reacción a la recuperación, las organizaciones están redirigiendo sus esfuerzos para reanudar las operaciones. Todavía hay incertidumbres en el aire y solo las empresas con planes bien diseñados serán capaces de avanzar y lograr ventajas competitivas.


¿Por qué planear la reanudación de las operaciones?


Después de un período prolongado de estancamiento económico, es comprensible que las organizaciones estén ansiosas por reanudar las operaciones y aumentar la producción. Sin embargo, hacer esto con prisa puede ser costoso.


Las industrias están enfrentando varios tipos de desafíos e incertidumbres: acciones desconocidas de las agencias gubernamentales en caso de reinfección, en qué medida las cadenas de suministro están preparadas y son confiables, dudas sobre la demanda, la ansiedad y las reservas de los empleados con respecto al retorno a trabajo. En una encuesta reciente realizada por DuPont Sustainable Solutions (DSS), solo alrededor del 14% de los participantes dijeron que estaban completamente preparados para superar la pandemia actual.


En los sectores de servicios públicos, farmacéutico y químico, las organizaciones han señalado la falta de mano de obra y el aplazamiento del mantenimiento de activos y equipos como algunas de las principales preocupaciones. Por otro lado, en los sectores de recursos y manufactura, las empresas luchan por mantener la distancia social en el lugar de trabajo, un suministro confiable de materias primas y flujo de caja.


Además, un estudio del Center for Chemical Process Safety ha mostrado que los incidentes de seguridad de procesos tienen cinco veces más probabilidades de ocurrir durante la reanudación de las operaciones que durante situaciones normales1. Un estudio similar en el sector de refinación ha revelado que el 50% de los incidentes de seguridad de procesos ocurren durante las reanudaciones, paros y otras actividades no rutinarias2.


La reanudación de las operaciones después de la pandemia de la COVID-19 tiene una capa adicional de complejidad debido a la posibilidad de nuevas oleadas de infección. Sin una planificación adecuada y una evaluación regular de los planes resultantes, el proceso de re-inicialización puede causar una caída en el rendimiento de la organización. Sin embargo, al adoptar un proceso racional y ponderado, las empresas pueden reanudar y acelerar con éxito las operaciones, al tiempo que protegen a los empleados.


Cómo reanudar las operaciones


Antes de reiniciar, es esencial entender cómo la pandemia ha afectado a la organización y evaluar se está preparada para volver al trabajo. Recuerde que los riesgos inherentes a la organización no han desaparecido debido a la pandemia. Por lo tanto, al evaluar los riesgos, concéntrese no solo en los generados por la COVID-19, sino también en los otros riesgos.


Tenga en cuenta los tipos de confianza sin fundamento, que se basan más en los sentimientos, no en los hechos. El impulso de recuperarse rápidamente necesita ser respaldado por evidencias racionales que indiquen que la organización está realmente preparada para reanudar las actividades. ¿Crees que su organización está preparada para reiniciar las operaciones? ¿Qué indicadores sugieren que esto es cierto?


Ejemplos de evidencias tangibles que pueden garantizar un reinicio exitoso son un plan integrado que considere todas las actividades críticas, planes alternativos basados en escenarios probables, un plan interdepartamental para tener un retorno seguro al trabajo, un presupuesto de reanudación y un plan de recursos que incluya iniciativas de capacitación y apoyo, validación de la demanda y preparación de la cadena de suministro para ayudar a reanudar las actividades.


Enfoque holístico para la reanudación


DSS tiene la experiencia necesaria para garantizar una reanudación exitosa a través de un proceso pragmático y racional que aborda las siguientes siete dimensiones:


  • Bienestar de los empleados y atención a las partes interesadas;
  • Gobernanza Agile;
  • Evaluación de riesgos y planificación de escenarios;
  • Recursos para tener éxito;
  • Confiabilidad de la cadena de suministro ;
  • Preparación operacional;
  • Comunicación interna y externa;

Comenzamos nuestro compromiso entendiendo las operaciones de su empresa y cómo la pandemia afectó su cadena de valor. Luego ayudamos a establecer rápidamente un Comité Ejecutivo de Recuperación y revisamos su plan y prioridades de la reanudación. Si no hay un plan integrado, facilitaremos el desarrollo de una versión basada en su estrategia y objetivos de negocio. En colaboración con su fuerza de trabajo, vamos a identificar actividades críticas de reinicialización, determinar dependencias y secuenciarlas para acelerar el proceso de recuperación. Para hacer frente a las incertidumbres, facilitamos la planificación de escenarios y el desarrollo de planes alternativos. También ofrecemos administración completa de las actividades de reanudación, cuando se solicite.